Sólo cuando estás bien contigo mismo, puedes estar bien con los demás. Sólo cuando manejas tu soledad puedes manejar una relación. Necesitas valorarte para valorar, quererte para querer, respetarte para respetar y aceptarte para aceptar; ya que nadie da lo que no tiene dentro de sí.
Ninguna relación te dará la paz que tu mismo no crees en tu interior. Ninguna relación te brindará felicidad que tu mismo no construyas. Sólo podrás ser feliz con otra persona cuando seas capaz de decirte bien convencido: "No te necesito para ser feliz". Sólo podrás amar siendo independiente, hasta el punto de no tener que manipular ni manejar a los que dices querer.
Sólo se podrá ser feliz cuando dos personas felices se unen para compartir su felicidad, no para hacerse felices una a la otra. Para amar necesitas una humilde autosuficiencia, necesitas autoestima y la práctica de una libertad responsable. Pretender que otra persona nos haga felices y llene todas nuestras expectativas es una fantasía narcisista que sólo trae frustraciones.
Por eso, ámate mucho, madura...
Nada encontraremos en el otro si primero no lo hallamos en nosotros. Es un largo proceso que puede tomarnos toda la vida, y al transitar ese camino, nos encontramos con partes nuestras que preferiríamos no reconocer... con dolores, con miserias personales, pero vale la pena!
...pareciera que mi papá conociera perfectamente bien el proceso que estoi viviendo ahorita y me da risa, qe yo sin decirle, el viejo sabe lo qe pasa... siempre sabe
0 pretensiones:
Publicar un comentario en la entrada